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martes, 12 de abril de 2016

Caldo de Pollo al Poblano

Caldo de Pollo al Poblano

Hay días que por más que queramos no contamos con suficiente tiempo para dedicar a cocinar, pero queremos comer algo rico, nutritivo, reconfortante, así es que podemos preparar este delicioso platillo en unos 15 minutos, lo pueden creer? 

Ingredientes: 
1 Pollo partido en piezas y sin piel (para que o esté tan grasoso) 
1 ó 2 Chiles poblanos cortados en rajas finas (si no te gusta picoso, retira las venas) 
6 Tomatillos verdes o de Milpa (12, pues son pequeños) limpios y sin la vaina que sirve como cáscara
1/4 de cebolla fileteada finamente 
2 Papas cortadas en trozos (puedes retirar o dejar la cáscara) 
Sal y Pimienta al gusto
Agua la necesaria 

Procedimiento: 
Colocamos el pollo en trozos, el chile picado en rajas delgadas, las papas cortadas en cuartos, puede ser sin piel o con piel; los tomatillos verdes en cuartos y la cebolla fileteada, todo dentro de la olla exprés con agua la necesaria, no traten de hacer una gran cantidad, pues el sabor se diluirá y recuerden que se cocinará en poco tiempo a presión, así es que preferible poner poca agua, que apenas cubra todos los ingredientes. 

Sazonamos con sal y pimienta y cerramos la olla con cuidado, colocamos la válvula y cocinamos a fuego alto hasta que comience a sonar la presión, y es entonces cuando bajamos la flama al mínimo y comenzamos la cuenta de sólo 5 minutos a presión. 

Cuando ha pasado este tiempo, colocamos la olla bajo el chorro de agua fría, con mucho cuidado para que no les vaya a explotar, y dejan que la presión se salga, lo sabrán si mueven la válvula un poco, y si no escuchan ningún ruido, se podrá abrir, con cuidado de no quemarse... si tienen tiempo de esperar a que la presión se salga, qué mejor, pero recuerden que les dije que pueden preparar este delicioso guisado en 15 minutos... así es que ustedes deciden... 

Sólo utilicen la olla con cuidado y observando todas las precauciones. 

Para servir este delicioso guisado, lo pueden acompañar con arroz blanco, tortillas o pan... es riquísimo... y a todos les gustará... ya lo verán... 

sábado, 21 de febrero de 2015

Caldo "Levanta Muertos" (de Ajo)

Sopa de Ajo

En los últimos días he tenido bronquitis y faringitis, y no me he sentido nada bien, he tenido que estar de descanso obligado, en casita, sí, sin poder ir al trabajo, cosa que es muy raro que suceda, no me gusta faltar ni un solo día, pero en esta ocasión ha sido necesario, ya que como les acabo de compartir estoy esperando bebé, así es que me tengo que cuidar mucho más, y pues en estos días, se me antojó preparar esta deliciosa sopa o caldo de ajo. 

Como sabrán el Ajo tiene muchas propiedades entre las cuales destaca el ser un excelente bactericida, y es ideal para combatir enfermedades infecciosas, sobre todo del aparato respiratorio, tales como las que precisamente presenté en los últimos días, bronquitis y faringitis, así es que manitas a la obra, y al ser un plato tan sencillo de preparar, tampoco me desgasté, ya que en realidad tenía que estar en reposo casi absoluto. Otra ventaja que tiene este platillo es que no sabe a ajo tal cual, sino que tiene un sabor suave, pero delicioso, personas que comentan que no les agrada el ajo, se ha comido esta sopa con singular alegría. 

Además de que cuando era pequeña en los días muy fríos era uno de los platillos obligados, la sopa o caldo "Levanta Muertos", jeje, curioso nombre, pero en realidad otorga un calorcito y es de los caldos reconfortantes, ideales para estos inviernos. Qué buena idea tenía mi mamá al darnos desde pequeños esta delicia, que además resulta ser muy económica y que además refuerza el sistema respiratorio y sube las defensas del cuerpo. Aquí esta receta deliciosa de mi infancia, que en verdad el volver a comerla ha sido todo un placer, además de lo mejor que me sentí después, me ha traído una avalancha de recuerdos y me he sentido mucho mejor. 

Le he hecho algunas variaciones, pero creo que eso se debe a los antojos que de repente me sorprenden, pero debo decirles que el resultado ha sido fantástico. 

Ingredientes: 
5 ó 6 Dientes de Ajo grandes y picados finamente en rodajas
1 Chile Pasilla cortado en tiritas con unas tijeras (es para darle color y sabor) 
Agua la necesaria (o caldo de verduras o de pollo, la harás más nutritiva, pero si no tienes con el agua está bien) 
Sal y Pimienta al gusto
Hojas de Epazote (opcional) 
Caldo de Pollo en polvo (opcional) 
Aceite de oliva
Huevos enteros (Cantidad de comensales) 
Pan (francés o bolillo) duro en rodajas, puedes dorarlo en un poco de aceite o lo puedes hornear para tostarlo.

Procedimiento: 
Calentamos un poco de aceite de oliva en una olla, y colocamos los ajos, puedes cortarlos en rodajas muy finas, o bien, picarlos muy finamente si es que no te gusta morderlos o sentirlos. Cocinamos rápidamente, en realidad hay que hacer esto muy rápido y cuidar que no se quemen los ajos, ya saben que esto puede suceder muy rápidamente y no dará un rico sabor. Así es que hay que tener controlada la temperatura de la olla, y mover constantemente, llevará tal vez un poco menos de un minuto esta operación. 

Enseguida añadimos el Chile cortado en tiritas, ésta es una de las variantes que yo le di a la receta tradicional de la familia, ya que en la casa lo colocaban hasta el final en el último hervor sin dorar, sólo para darle un rico sabor, a veces le ponían chile chipotle o ancho secos, si quieren variarle, esta vez yo le puse pasilla y lo doré junto con los ajos un poco. 

Casi de inmediato, pues es sólo una pequeña dorada la que se le dará a los chiles y al ajo, se le agrega el caldo o el agua, esta vez yo ya no tenía caldo de ningún tipo, ya que lo había estado usando días antes para sentirme mejor en distintas preparaciones, así es que cociné con agua esta deliciosa sopa. 

Debemos sazonar con sal al gusto, pimienta y un poco de caldo de pollo en polvo si acostumbras usarlo y si te gusta, en realidad no es muy necesario pues ya contiene mucho sabor este guisado, pero no le va mal si quieres variar un poco el sabor. Se le agrega también unas hojitas de epazote, esta vez yo no tenía, pero es una buena opción si se cuenta con ellas.

Dejamos hervir un buen rato, al colocar el chile en el momento que lo coloqué hará que se pinte un poco el caldo, y le dará un rico sabor picosito, cosa que cuando uno está un poco congestionado de las vías respiratorias agradece, pues podemos respirar por lo menos un ratito libremente, jeje... en la casa el caldo quedaba claro, no con el tono del chile, esa fue una de las variantes en cuanto a su presentación. 

Cuando ya ha hervido lo suficiente, se le van agregando los huevos, hay que retirarles el cascarón, no crean que son enteros con todo y todo, sino se van colocando en la olla de manera separada para que no se peguen uno con otro, así se escalfarán y quedarán cocinados, al punto que a ustedes les agrade, a veces resulta delicioso que no estén tan cocidos, para que cuando uno se sirva su porción de caldo y parta el huevo ya cocinado, la yema se integre a la sopa, o habrá a quienes les guste completamente cocinada, ese es su gusto. Será uno por comensal. 

Mientras tanto, tendremos el pan tostándose en el horno partido en rodajas, o si se desea bien se puede dorar un poco en aceite de oliva, si quieres aportarle más sabor, puedes utilizar un poco de ajo untado en cada rodaja de pan, le colocas un poco de mantequilla y los horneas, pero el sabor a ajo será más intenso. O si no tienes muchas ganas de ponerte a trabajar con el pan, utiliza crutones para ensaladas del sabor que te guste, o naturales. 

Yo tenía un rico pan francés que corté en rodajas finas y las doré en el minihorno. 

Ya sólo resta servir este delicioso Caldo, tan lleno de propiedades curativas y reconfortantes. Tal vez me sentí mejor por ser una sopa que recordaba de mi infancia, la cercanía de esos momentos, volverlos a vivir, o sentir más cerquita a mi mamá, en fin, pero de que me sentí mejor, me sentí mejor... Creo que me ha quedado un poco de sopa, y volveré a repetir esa parte del menú. 

Sólo hay que disponer en un tazón un huevo escalfado, con suficiente caldo y unas rodajitas de chile, no olvidar colocarle el pan encima y así, lo más calientita que se pueda comerla, verán qué bien se sienten después, y si tienen la fortuna de no estar enfermitos, pero hace mucho frío, se les quitará, será por eso que le dicen "Levanta Muertos"? bueno así le decíamos en mi casa... 

Sopa de Ajo

Esta fue una de las modificaciones que le hice, claro que en el segundo tazón, jeje, pues creo que ese día fue lo único que se me antojó comer al medio día... resulta que tenía unos trocitos de elote cocido, de un caldito de pollo que había preparado días previos, y pues se me antojó desgranarlos y agregarlos, ha quedado delicioso, es una de las variantes... también pueden añadir unos trocitos de chorizo español, y le darán otro rico sabor. 

O bien, en lugar de utilizar chile seco, pueden usar rajitas de chile poblano bien doraditas, y entonces si o si, agregar los elotitos cocidos... una deliciosa variante con la base del caldo de ajo.... 

Espero que les guste y se apapachen o reconforten con esta delicia!! 

sábado, 8 de noviembre de 2014

Sopa de Cebolla Francesa al estilo Chocolate Molinillo

Sopa Francesa de Cebolla

Esta sopa en realidad es muy sencilla de preparar, a mí me encanta, sobre todo cuando comienza a sentirse el frío, es calientita y reconfortante, no sé por qué razón siempre que pienso en esta rica sopa me recuerda a una cena con mi esposo cuando éramos novios, me llevó a un restaurante de muy buena cocina que estaba aquí en mi ciudad, "La Virreina", hace poco tiempo lo quitaron, pero servían muy buena comida, lo frecuentábamos desde novios. 

Yo creo que me recuerda mucho a esa cena, tal vez porque fue un momento, de muchos felices que hemos vivido mi marido y yo, creo que hasta ahora estoy hilando de esa manera el recuerdo de este sabor, era uno de mis platillos favoritos de ese lugar, algo tan simple y básico, pero con un sabor que por lo menos a mí, me gusta mucho, creo que me hace sentir segura y apapachada, no lo sé, y cuando comienza a hacer frío, me gusta prepararla. 

Había muchos platillos que disfrutábamos de ese lugar, como la Natilla de Almendras, es deliciosa, después les comparto la receta, servían también un lomo muy rico, era de los favoritos de mi marido. Qué lástima que un lugar con tanta tradición y tan buena cocina haya cerrado, en fin, así son las cosas, siempre cambian, así es que mejor hay que disfrutar todo, pues no sabemos cuánto tiempo serán las cosas de esa manera. 

En fin, preparemos mejor esta receta, aunque les confieso que no es la misma del lugar que les cuento, pues ésta es muy a mi estilo, básica, sencilla, rápida y llena de sabor, además con el toque delicioso que le da el Jerez, pues por lo general esta sopa lleva brandy o coñac, en algunos casos he visto que le añaden vino blanco o tinto, a mí me gusta agregarle Jerez, espero que les guste. 

Ingredientes: 
2 cebollas grandes
2 cucharadas de aceite de oliva 
2 cucharadas de mantequilla
1 diente de ajo
1 litro de caldo de pollo
Pan baguette partido en rodajas 
2 cucharadas de harina 
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
1 copita de Jerez (o al gusto) 
100 gramos de queso rallado Manchego, Chihuahua o Asadero

Procedimiento: 
Sopa de Cebolla
Pues bien, es realmente sencilla, calentamos en una cazuela el aceite de oliva y agregamos la mantequilla y dejamos que se funda, añadimos la cebolla fileteada, muy finita y el ajo también picadito muy finito, salpimentamos y acitronamos, que quiere decir que lo cocinamos hasta que quede transparente, no dejemos que se queme o se dore la cebolla y el ajo, debe quedar transparente, solamente así, para lograrlo, hay que cocinarla a fuego muy bajito. La sal añadida ayudará a que este proceso sea más rápido. 

Cuando la tenemos lista, añadimos el harina y movemos bien, debemos mezclarla muy bien y no dejemos de mover, pues se puede quemar el harina muy rápidamente. 

Añadimos el caldo caliente, poco a poco, moviendo y moviendo, así el harina se podrá integrar bien en el caldo y no se harán grumos, terminamos de agregar el caldo y sazonamos, puedes utilizar caldo de cualquier tipo, es decir, de carne, de pescado, mariscos, o de pollo, como lo es en este caso. 

Añadimos entonces la copita de jerez, o la cantidad que ustedes gusten, sólo no se pasen, se trata que este le dé un rico sabor envinado y dulzón, así evitamos agregar azúcar. 

Dejamos cocinar muy bien moviendo constantemente, pues recuerden que lleva harina y ésta se puede pegar y quemar. 

Para servir, la colocamos en un tazón pequeño y le colocamos una o dos rebanadas de pan, a mi me gusta colocarlas un poco gruesas y les rallamos un poco de queso, el que hayan elegido, el ideal es el gruyere, pero no a todas las personas les agrada, así es que agreguen el que más les guste. Yo coloco el tazón con el pan y el queso un poco en el mini hornito para que se gratine y dore el queso, queda espectacular. 

Si no quieres introducir el tazón en el horno, entonces coloca las rebanadas de pan con el queso encima, en una charola para hornear y mételas a dorar unos minutos, colócalas sobre la sopa. 

Listo!! verdad que es muy sencilla? deliciosa y con un sabor exquisito y a la vez simple, sin pretensiones.... genial!! espero que les guste. 



sábado, 19 de julio de 2014

Sopa Juliana (Verduras)

Sopa juliana de verduras

Esta sopa es muy fácil de preparar y muy nutritiva, pues lleva una gran variedad de verduras, incluso si crees que no le agradará a tu familia ver las verduras, puedes hacer una pequeña trampa licuándola con un poco de leche y cocinándola con un trocito de mantequilla, y lograrás una deliciosa crema de verduras y ellos ni enterados de todo lo que contiene. Si ya sé, en ocasiones hay que hacer trampilla y ser un poco malvado, pero es necesario que todos tengan su buena dósis de vitaminas y minerales y además que sea variada. 

De cualquier forma esta receta es muy básica, no tiene ningún secreto y sí resulta deliciosa y reconfortante, espero que les guste. 

Ingredientes: 
Hojas de Espinaca 
Hojas de Acelga 
Un trozo de Col 
Zanahoria
Papa 
Calabacita 
Apio 
Chicharos
Ejotes
Elote en grano 
Floretes de Brócoli 
Floretes de Coliflor 
Cilantro unas ramitas 

Recaudo: 
Tomate 
Cebolla al gusto 
Ajo al gusto 
Un poquito de aceite de oliva (puedes omitirlo)
Sal y pimienta al gusto 

Procedimiento: 
Cortas en Juliana toda la verdura, las zanahorias, papas y calabacitas, las puedes picar en trocitos pequeños o bien, en tiritas finitas, procura hacer floretes pequeños de brócoli y de coliflor, se trata de que todas las verduras estén picadas de forma pequeña para que sea más fácil comerla con la cuchara y que en cada una de éstas, vaya un poco de cada verdura. 

Generalmente yo consigo la verdura ya lista, es decir, en la frutería ya la tienen preparada de esta manera toda picadita en juliana, sólo que no está lavada, así es que hay que desinfectarla primero, con unas gotitas de batericida para verduras y agua, primero hay que dejarles caer el chorro del agua sobre un colador para que se vaya toda la tierra que puedan contener las verduras. 

Calentamos un poco de aceite de oliva, si es que quieres agregarle, en realidad no es muy necesario pero le da un rico sabor siendo de oliva, colocas la verdura escurrida y la guisas un poco. 

Para hacer el recaudo licúas el tomate con un trocito de cebolla y un diente de ajo en poca agua, y se lo agregas a las verduras que tienes guisándose en la cacerola, colocas agua la necesaria y sazonas con sal y pimienta. Puedes agregarle caldo de pollo o de res al gusto, si tienes disponible. 

Deja cocinar un poco las verduras para que todo se sazone perfectamente y se cocine el recaudo bien y las verduras se suavicen, sin que se sobrecocinen. 

Puedes servir la sopa con un poco de crema de leche, esto le dará un rico sabor.